Teoría de la Argumentación

De Filosofia de las Ciencias
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Formas lógicas de razonamiento

Un razonamiento es un caso particular de una forma de razonar.

Por ejemplo,

Todos los profesores son genios.
Todos los genios son extraordinarios.
Por lo tanto, todos los profesores son extraordinarios.

Este razonamiento es un caso particular que podemos simbolizar:

Todos los P son G.
Todos los G son E.
Por lo tanto, todos los P son E.


este razonamiento, a su vez es un caso de un esquema o forma general, en donde ni siquiera sabemos a qué se refieren los símbolos:

Todos los x son y.
Todos los y son z.
Por lo tanto, todos los x son z.

Esta forma es una forma de razonamiento válida porque no hay modo de que se obtenga una conclusión falsa si las premisas son verdaderas.


Consistencia

Antes de tratar de obtener conclusiones de algunas premisas que actúan como punto de partida, es bueno echar un vistazo para ver si algunas de estas premisas se contradicen mutuamente. Por ejemplo:

Todos los viernes voy al parque.

El viernes de la semana pasada no fui al parque.

Tenía fiebre.

Estas tres afirmaciones en el lenguaje natural son muy comunes y nadie se espantaría pensando que cometió un pecado lógico. Lo que ocurre aquí es que entendemos la primer premisa como una costumbre y no como una afirmación verdadera, como si fuera una ley de la naturaleza.

Lo primero que podemos entender es que la lógica formal no alcanzará para atender a estos aspectos del lenguaje ya que parecería que el hablante comete errores básicos de contraponer una afirmación con otra. Lo cual lo lleva a sostener un conjunto inconsistente de premisas.

Si estuvieramos en un debate acerca de los beneficios de un determinado medicamento, la situación de inconsistencia daría lugar a un debilitamiento importante del argumento. Por ejemplo:

El medicamento M no produce efectos nocivos en la salud.

Un paciente que tomó el medicamento M tuvo una reacción alérgica y hubo que internarlo.

El paciente tenía una deficiencia fisiológica.


Se puede observar que tomando las tres afirmaciones de manera literal, obtenemos un conjunto inconsistente. Pero también, como en el ejemplo de los "los viernes voy al parque" el hablante quiere mostrar más bien un resultado del medicamento para pacientes que no muestren complicaciones adicionales, aunque no lo ha hecho de modo explícito.

Todo esto nos muestra que la consistencia en el conjunto de premisas es una característica deseable para poder extraer conclusiones que tengan mayor alcance y no un alcance reducido que no ha sido dicho en las premisas.

Inducción, deducción y abducción

Mostramos casos de inducción buenos y malos, es decir, algunos que nos han llevado a certezas bien prácticas, por ejemplo siempre que arrimo la mano al fuego me quemo, de manera que tengo buenas razones para decir que si en un futuro pongo la mano en el fuego, me voy a quemar. Otros casos de inducción, típicos de las ciencias empíricas en algunas de sus etapas, pueden ser casos en los que el conocimiento finalmente se mostró fallido. Por ejemplo todos los mamíferos nacen con placenta, o todas las sustancias disminuyen su volumen al bajar la temperatura (el hielo aumenta y revienta las botellas), etc.

Luego mostrar que el carácter de deducción tiene que ver con el grado de apoyo que el hablante cree que sus premisas le otorgan a la conclusión. Es decir, cuando alguien dice “yo deduje que”, cree que no hay modo de que con los datos iniciales se haya equivocado, de modo que creer que las premisas dan un apoyo total a la conclusión transforma su razonamiento en deductivo. Allí es donde se arriesga a estar equivocado. Si las premisas no apoyaban completamente a la conclusión, habrá usado una forma de razonamiento no válida, creyendo que estaba garantizado el resultado. En eso consisten las falacias (que se abordan en el apartado siguiente)

En cambio, cuando el hablante cree que las premisas o información inicial apoya parcialmente su forma de razonar, no comete una falacia sino que está usando su razonamiento para mostrar que tener indicios para sostener la conclusión.

Lógica informal: los elementos de la argumentación

Argumentación

La argumentación consiste en la utilización de elementos de prueba para confirmar o refutar una tesis, con el objeto de convencer y persuadir al otro. En el debate, una afirmación no respaldada no se acepta y una proposición basada exclusivamente en las opiniones personales no es suficiente.

La argumentación es el conjunto de razonamientos lógicos que sirven para demostrar y convencer mediante pruebas aceptables, para llegar a una conclusión creíble. Los argumentos son los productos, resultado de la actividad de argumentación.

Todo argumento debe estar basado en información, a la que se arriba a través de una investigación metódica, y consiste en una forma de ilustrar una afirmación a partir de evidencias o pruebas que la corroboran, y de razones y consideraciones adicionales.

Argumentos

Características de los argumentos

  • Corrección: un argumento es correcto si la verdad de sus premisas proporciona una garantía suficiente de la verdad de su conclusión.

Ejemplos:


    • Corrección formal o deductiva: un argumento (o inferencia) es formal o deductivamente correcto si la verdad de sus premisas constituye una garantía absoluta de la verdad de su conclusión (esto es, si es imposible que sus premisas sean verdaderas y su conclusión falsa).

Ejemplo:


    • Corrección material: un argumento es materialmente correcto si la verdad de sus premisas constituye en el contexto en el que aparece una garantía adecuada de la verdad de su conclusión.

Ejemplos:


  • Solidez: un argumento es sólido si es correcto y sus premisas son verdaderas.

Ejemplos:


  • Argumentos concluyentes

Un argumento es concluyente cuando es sólido y formalmente correcto.


  • Fuerza de un argumento: la fuerza de un argumento no se refiere a la medida en que sus premisas son aceptables, sino al apoyo que dan a la conclusión. Analizar la fuerza de un argumento es una alternativa al análisis basado en la noción de suficiencia.


Tener en cuenta que:

  1. En un argumento deductivo correcto (es decir, formalmente correcto) la verdad de las premisas comporta necesariamente la verdad de la conclusión. Un ejemplo de esto son las demostraciones matemáticas, que cumplen con los requisitos de la lógica formal.
  2. En un argumento no deductivo correcto (es decir, materialmente correcto) la verdad de las premisas garantiza la verdad de la conclusión en un sentido más laxo, puesto que pese a todo las premisas podrían ser verdaderas y la conclusión falsa. El contexto y el interés del auditorio son factores a considerar.
  3. Cuando las garantías dadas por las premisas no son absolutas, pueden distinguirse grados de corrección, y decir que un argumento es más o menos fuerte que otro. Esto también depende del contexto y de las características del auditorio.  
  4. Todos los argumentos deductivamente correctos tienen la misma fuerza y son más fuertes que cualquier argumento no deductivamente correcto.
  5. Mientras la fuerza de un argumento deductivo es máxima, un argumento deductivo que dependa de premisas inciertas (de las cuales no pueda decirse con certeza que son verdaderas o falsas) puede ser menos sólido que un argumento no deductivo.
  6. Además, evaluar un argumento es compararlo con otros argumentos. Un argumento puede ser más o menos fuerte dependiendo de con qué argumentos se compare. En la práctica, la evaluación de argumentos es contextual y relativa a la situación en la que se presentan.
  7. Lo que hace razonable una conclusión no es que las premisas la hagan más o menos problable, sino la ausencia de argumentos más fuertes en contrario.

Argumentos coorientados

Distintos argumentos pueden estar coorientados si todos ellos apoyan la misma tesis. Los argumentos pueden estar coorientados por disyunción o por conjunción.

Disyunción de argumentos: cada argumento, por sí solo, apoya la tesis.

Primer argumento Segundo argumento Tercer argumento
premisa 1 premisa 4 premisa 7
premisa 2 premisa 5 premisa 8
premisa 3 premisa 6 premisa 9
por lo tanto, conclusión 1 por lo tanto, conclusión 2 por lo tanto, conclusión 3
por lo tanto, tesis por lo tanto, tesis por lo tanto, tesis


Conjunción de argumentos: son necesarios todos los argumentos para apoyar la tesis. Un argumento por sí sólo no tiene la fuerza suficiente para apoyar la tesis.

Primer argumento Segundo argumento Tercer argumento
premisa 1 premisa 4 premisa 7
premisa 2 premisa 5 premisa 8
premisa 3 premisa 6 premisa 9
por lo tanto, conclusión 1 por lo tanto, conclusión 2 por lo tanto, conclusión 3
por lo tanto, tesis

Argumentos antiorientados

Recusación

Un argumento recusatorio tiene como conclusión la negación de cualquiera de las premisas de un argumento anterior.

Ejemplo:

Dada la inferencia

Premisa 1 Es imperativo llevar adelante una reforma educacional.
Premisa 2 La reforma la lleva adelante el partido Nueva Mayoría.
Conclusión Por lo tanto, es imperativo que la Nueva Mayoría se dedique a tratar la reforma educacional.

una inferencia recusatoria puede ser

Premisa 1 Una reforma educacional es necesaria.
Premisa 2 Pero primero debe debatirse la reforma al código tributario.
Conclusión Por lo tanto, no es imperativo llevar adelante una reforma educacional.

Refutación

Un argumento refutatorio tiene como conclusión la negación de la conclusión de un argumento anterior.

Ejemplo:

Dada la inferencia

Premisa 1 El mal funcionamiento de los semáforos es la principal causa de embotellamientos.
Premisa 2 Está ocurriendo una gran cantidad de embotellamientos en el centro de la ciudad.
Conclusión Por lo tanto, debe fiscalizarse el funcionamiento de los semáforos como una posible solución a los embotellamientos.

una inferencia refutatoria puede ser

Premisa 1 El mal funcionamiento de los semáforos es la principal causa de embotellamientos.
Premisa 2 Sin embargo, el último reporte indica que los semáforos están funcionando correctamente.
Conclusión Por lo tanto, no es cierto que deba fiscalizarse el funcionamiento de los semáforos como una posible solución a los embotellamientos.

Estrategias argumentativas

Para defender una tesis, no solo se seleccionan los argumentos más convenientes sino que también se prevé el modo en que esos argumentos serán plasmados en el texto, ya sea oral o escrito. Es decir, se planifica cuáles serán las técnicas para argumentar más eficazmente.

En un texto argumentativo sobre la ortografía en internet [1], podemos analizar el empleo de algunas de esas técnicas con función argumentativa:


-La cita de autoridad: tiene como finalidad respaldar una postura a través de una autoridad legitimada. Suele ser la voz de un experto en el tema o alguien reconocido o confiable que puede legitimar la opinión que se quiere defender.

Charles Duncombe, empresario de Internet aseguró hace poco a la BBC que un sitio web con errores ortográficos puede reducir las ventas en un 50%, junto con recalcar que la buena ortografía es importante para la credibilidad de una empresa y su sitio web.


-El ejemplo: es un recurso de gran utilidad porque permite citar otros casos que sirven para sostener la tesis propia. Presenta un caso concreto y particular de un fenómeno abstracto o general.

"De hecho, en los foros de discusión en línea corre el dicho “si no puedes con su argumento, métete con su ortografía”, demostrando que aún quedan personas preocupadas de recuperar el lenguaje en su forma original".


-La definición: Presenta explícitamente el significado de un término o señala el modo en que debe ser comprendido. Aparece con verbos como: es, se denomina, se entiende como.

La definición está compuesta por : (a) el término a definir, (b) el verbo de denominación, (c) el conjunto, clase o categoría general a la que pertenece el término a definir y (d) los rasgos específicos del término a definir.

Aparece con verbos como: es, se denomina, se entiende como, significa.

“En una sociedad tan poco preocupada de estos detalles, respetar la ortografía es' una carta de presentación completamente válida.”


-Pregunta retórica: se trata de una pregunta cuya respuesta se sugiere y es una afirmación que el lector debe reponer.

"Pero, los errores ortográficos, ¿también son una personalización?"


-Analogía: La argumentación se construye a partir de la comparación de un caso o situación con otra similar. Suele pasar de un caso particular, del cual se conocen sus circunstancias, a otro hecho particular cuyas cualidades son desconocidas. Se infiere que si dos hechos u objetos tienen semejanzas en varios caracteres conocidos, lo tendrán también en los demás. La habilidad explicativa e ilustrativa de la analogía permite que ideas complejas se vuelvan más simples y claras para la audiencia.


-Subjetivemas: para predisponer al destinatario a favor de una postura es posible recurrir a términos fuertemente valorativos, frecuentemente llamados subjetivemas. Estas expresiones son indicios del punto de vista porque son portadoras de una evaluación personal según los parámetros positivo-negativo (bueno-malo, deseable-indeseable, etc.).

Los subjetivemas no son una clase de palabra, sino que este concepto agrupa a varias clases de palabras, porque son todas aquellas expresiones en las que se transparenta la subjetividad.

Como se observan en el texto analizado, estas palabras pueden ser:

Sustantivos: inutilidad, corrupción, delincuente, sabiduría, error, triunfo.

Adjetivos: excesivo, polémico, deteriorada, válida, importante, inofensivas, nefasto, entre otros.


Verbos: violentar, infringir, tergiversar, manipular, ignorar.


Adverbios y frases adverbiales: satisfactoriamente, únicamente, completamente, simplemente, fácilmente, lamentablemente, desgraciadamente.


El uso de conectores

Como dijimos previamente, los argumentos son las razones por las que el autor considera que su tesis es válida. Para manifestar explícitamente las partes de la argumentación, se pueden utilizar conectores, que son palabras o expresiones que permiten unir partes de un texto para explicitar el tipo de relaciones lógicas establecidas y así guiar al lector u oyente.

Aparecen más frecuentemente en los textos escritos que en la oralidad, porque el desarrollo lógico de las ideas hace necesario que estén explicitos.

Los conectores aditivos expresan suma de ideas: y, además, también, asimismo, igualmente.

Los conectores causales y consecutivos expresan relaciones de causa o consecuencia entre los enunciados. Algunos conectores causales son porque, ya que, pues, dado que, debido a que, y los de consecuencia por eso, por lo tanto, por consiguiente, por ende.

En el siguiente fragmento del texto sobre ortografía analizado en la sección anterior [2], podemos ver el uso de un conector causal:

"Dado que los buscadores reconocen su falta o su mala ubicación dentro de la palabra, mucha gente ha optado por suprimirlos de su gramática, lo que a la larga genera posibles problemas para el lector al no poder comprender fácilmente el mensaje".

Ahora bien, muchas veces, además de presentar sus argumentos, el autor rechaza las razones de los oponentes que sostienen otras tesis, es decir, refutan los contraargumentos.

La voz del otro aparece en el discurso a través de citas refutativas en las que se presentan los argumentos que se van a invalidar. El autor puede utilizar conectores opositivos para relacionar la cita con la refutación. Se trata de palabras o expresiones que vinculan ideas opuestas y expresan relaciones de contraste: pero, sin embargo, excepto, no obstante, si bien.

Se puede observar el uso del conector opositivo sin embargo en el texto argumentativo analizado:

"Sin embargo, en una sociedad tan poco preocupada de estos detalles, respetar la ortografía es una carta de presentación completamente válida".

La tentación de las falacias

Es tentador el uso de las falacias, ya que se ubican en una zona gris, en la que pueden ser la base para una conjetura pero no son un modo deductivo válido.

Por ejemplo:

Un periodista recibe invitados en su programa. Una noche anuncia que vendrá un invitado sorpresa. El periodista mira a la cámara y dice:

“Todos sabemos que los grandes mafiosos tienen mucho dinero. Nuestro invitado tiene mucho dinero y luego de la tanda publicitaria nos va a contar cómo fue que lo obtuvo.”

¿Qué idea tendrán los espectadores sobre el invitado?

Sin embargo, muchos autores proponen suplantar la teoría de las falacias por la teoría de los esquemas argumentativos. De tal manera puede mostrarse que depende del uso que se haga de un razonamiento su característica de falaz o no.




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