Argumentación y Debate Crítico

De Filosofia de las Ciencias
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Argumentación y Debate Crítico

Material de articulación entre las orientaciones Literatura y Ciencias Naturales

Vanina Barbeito y Hernán Miguel

Colaboración de Griselda Ríos


Introducción

La participación en debates y la confrontación de puntos de vista en este campo busca estimular o consolidar en los jóvenes la vocación por el estudio de las ciencias y la tecnología, a la vez que la independencia de juicio y un sentido de la responsabilidad crítica en cuestiones de importancia social relacionadas con la innovación tecnológica o la intervención ambiental.

El presente material tiene como objetivo ofrecer al docente sugerencias didácticas para el abordaje del debate como práctica en la escuela que busca estimular o consolidar en los jóvenes la independencia de juicio y sentido de la responsabilidad crítica en cuestiones de importancia social. Esta secuencia de trabajo propone actividades que permiten recorrer todas las instancias involucradas en el desarrollo del debate, desde la elección del tópico, la formulación y la refutación del caso,la planificación y la participación mediante el empleo y el análisis de estrategias argumentativas. Paralelamente se promueve que el docente tenga la posibilidad de evaluar la participación de los alumnos en las diferentes etapas del proceso.


Espacios curriculares involucrados

El propósito general del documento es permitir una integración de contenidos correspondientes a diferentes espacios curriculares de la Formación General de Lengua y Literatura y de la Orientación en Ciencias NAturales, en lo que concierne al desarrollo de la argumentación en las ciencias. En el marco del debate, se espera que los participantes pongan en funcionamiento competencias del ámbito de las Ciencias, en cuanto a los contenidos disciplinares, pero también del ámbito de la Lengua y Literatura en los modos de organización del discurso, la construcción de textos orales y escritos, y el empleo de estrategias argumentativas.

Si bien la participación en debates y la construcción de argumentos pueden concebirse como actividades transversales en diferentes espacios curriculares, es posible postular ciertos espacios curriculares más apropiados para el desarrollo específico de estas actividades. En lo que concierne a la Orientación en Ciencias Naturales, el espacio curricular Problemas científicos de impacto social se muestra especialmente propicio, dado que es posible integrar allí los contenidos que pueden provenir del resto de los espacios curriculares. Este espacio está dedicado al análisis crítico y el estudio de casos específicos cuya naturaleza brinda ventajas y desventajas a la comunidad en la que están inmersos esos desarrollos. Por ejemplo, la megaminería a cielo abierto brinda las desventajas del fuerte impacto ambiental y en el paisaje, mientras que ofrece una fuente de activación económica y de empleo en las comunidades cercanas a la vez que los accidentes con víctimas fatales son mucho menores que en la minería tradicional. Es así que la situación dilemática nos obliga a contemplar argumentos que articulen posiciones de acuerdo a los valores que se desea preservar y tenga en cuenta el respaldo empírico de datos, resultados y tendencias. Es así que la argumentación adquiere un primer plano en el modo de dirimir los disensos o al menos en el modo de obtener disensos razonables. La propuesta propone tomar temas pertenecientes al área de las Ciencias Naturales, en especial en lo que refiere a los estudios sobre ciencia, tecnología y sociedad (CTS), campo en el que se busca entender los aspectos sociales del fenómeno científico-tecnológico, tanto en sus condicionantes sociales como en sus consecuencias sociales y ambientales. Dichos temas deberán ser fructíferos para el desarrollo de las habilidades que se ponen en juego tanto en la tarea de debate como en la construcción de argumentos en diferentes formatos, orales, escritos y audiovisuales.

En la Formación General del Ciclo Orientado en Lengua y Literatura, el eje Prácticas del Lenguaje en Contextos de Estudio de la Literatura y del Lenguaje contempla aquellas prácticas que permitan a los alumnos adquirir mayor autonomía en la búsqueda, organización y exposición de la información. En ese marco, se sugiere llevar a cabo actividades que permitan desarrollar la capacidad de expresarse oralmente a través de diferentes formatos, ante diversos interlocutores, y de escuchar de manera comprensiva y crítica. Del mismo modo, en el eje Herramientas de la Lengua, uso y reflexión, se propone trabajar en torno a los modos de organización del discurso, específicamente en lo que concierne a la argumentación. Esto no solo implica los componentes básicos de la secuencia argumentativa, sino también los mecanismos de conexión, la argumentación en distintas clases de textos (orales y escritos), la identificación y el uso de determinadas construcciones sintácticas con funciones específicas para la configuración de los procedimientos discursivos, el uso del léxico adecuado al género, el tema y el destinatario, y la reflexión sobre los significados de uso de palabras en distintos contextos. El presente material tiene como objetivo recuperar específicamente las siguientes prácticas contempladas en la Formación General de Lengua y Literatura para Quinto Año en cuanto a la producción de debates: preparación y desarrollo del debate, búsqueda de información, planificación de las intervenciones, empleo y análisis de estrategias argumentativas. Asimismo, busca contribuir a la profundización de las situaciones de reflexión sobre el lenguaje planteadas en el diseño, específicamente en lo que refiere a analizar la actividad discursiva y reflexionar sobre aspectos vinculados con la producción e interpretación de los textos y sus contextos de uso, de modo que los alumnos adviertan las relaciones entre lenguaje y los modos de posicionarse frente a la realidad.

¿Para qué argumentar en ciencias?

La enseñanza de las ciencias no debe ser concebida como una mera actividad de exploración, sino que debe contemplar en los alumnos la capacidad de relacionar datos y conclusiones, evaluar enunciados teóricos desde los datos empíricos o de otras fuentes, elegir entre distintas explicaciones y analizar críticamente los criterios que las sostienen. Dados estos presupuestos, se espera que los estudiantes emprendan aquellas prácticas que les permitan aprender significativamente los conceptos, construir explicaciones del mundo natural y poder operar con ellas, evaluar de modo crítico lo aprendido y de ese modo desarrollar habilidades de razonamiento y argumentación. En este sentido, se vuelve fundamental propiciar la argumentación en la clase de ciencias para involucrar a los estudiantes en el desarrollo de estrategias que les permitan externalizar su razonamiento, la evaluación y la crítica. En esta línea, proponer la realización de un debate tiene como objetivo fortalecer las habilidades de investigación, selección y síntesis de la información, y la expresión, tanto oral como escrita. Asimismo, implica el ejercicio del pensamiento crítico en la identificación de distintos puntos de vista sobre un conflicto, basado en temáticas científicas y tecnológicas de actualidad, y la elaboración de secuencias argumentativas orientadas a la resolución razonada de un tópico problemático. Se promueve el debate como actividad dialógica que permite la construcción crítica del conocimiento a partir de la evaluación de los discursos de acuerdo a criterios de esquemas argumentativos, de la fuerza relativa o coherencia de los argumentos y de criterios de aceptabilidad, suficiencia y relevancia. Con ese objetivo, el debate se plantea como una competencia abierta de puntos de vista y opiniones divergentes en torno a un tema, que debe perseguir el diálogo para exponer una tesis, ofrecer argumentos razonables que la sostengan, evaluar la tesis del otro, criticarla y tratar de persuadir para lograr la adhesión a la tesis propia. En este proceso, el objetivo no será meramente triunfar sobre el otro, sino confrontar con argumentos razonables, no solo desde su validez, sino también desde la forma. Los participantes de un debate deberán trabajar, entonces, para construir una propuesta orientada a resolver el conflicto de opinión, y no solo a persuadir acríticamente a la audiencia o a la parte opuesta. A su vez, deberán incorporar un espacio para la reflexión sobre el proceso, que les permita revisar sus creencias e impugnar sus propios postulados, de ser necesario.