Surgimiento de la ciencia moderna

De Filosofia de las Ciencias
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Con la terminología "surgimiento de la ciencia moderna" es ya habitual referirse a todo un período en el cual se pasa de una ciencia natural basada principalmente en la observación pasiva a una forma de hacer ciencia manipulando variables, y preparando experimentos para recoger observaciones que naturalmente no habrían sucedido o habría que haber esperado mucho tiempo para que se dieran tales fenómenos.

[***link a la experimentación en Aristóteles, el caso de los huevos de gallina, para mostrar que siempre hubo algún tipo de experimentación aunque no era la actividad principal]

Otra de las características que empieza a destacarse en esta nueva manera de hacer ciencias es la importancia de llegar a los postulados más generales de la teoría a través de las observaciones. Esto es que, se debería partir de las observaciones para proponer luego los principios generales de los cuales esas observaciones son casos aislados. Galileo dirá que primero observa, luego se imagina hipótesis y finalmente va a experimentar. Estas tres etapas parecen muy convincentes a la hora de pensar la práctica científica de un modo diferente al antiguo. En la ciencia antigua se buscaba que los postulados generales fueran afirmaciones cuya verdad fuera indiscutible, indubitable y por lo tanto, base segura para la deducción del resto de los enunciados que vendrían a darnos una descripción de la realidad.

Así era como Euclides había organizado su Geometría, y así fue cómo desde Aristóteles se intentaba hacerlo en el resto de las disciplinas. Los postulados eran afirmaciones tan seguras que hoy llamaríamos verdades “de perogrullo.” Y como la deducción nos garantiza que partiendo de premisas verdaderas no podemos llegar a conclusiones falsas, entonces el resultado debía ser exitoso.

[***link lógica: si se parte de premisas autoevidentes y se utilizan silogismos deductivos, entonces las conclusiones están garantizadas]


Pues bien, en el período al que aludimos ahora,

(que se suele asociar típicamente con los trabajos de Galileo, pero debemos también incluir a Leonardo Da Vinci, Copérnico y Kepler, entre muchos otros, [***link buscar también personajes de la biología y otras ciencias naturales, también agregar link a línea temporal]

también pasa a ponderarse como una condición del trabajo científico que las relaciones entre variables puedan cuantificarse y así obtener una descripción matematizada de esos fenómenos. De hecho el descubrimiento de Kepler de que las órbitas de los planetas son elípticas y no circulares provino de disponer de mayor cantidad de datos (irónicamente provistos por el geocentrista Tycho Brahe, el astrónomo de mejores habilidades para la observación en la época [trabajos de Brahe])

y que estos datos fueran de mucha mayor precisión para el cálculo de la órbita. Estos (matematización y precisión) seguirán siendo valores muy importante en las ciencias naturales, e incluso su ausencia será motivo de discordia respecto de si tal disciplina puede llamarse aun así, "científica". [***link a la polémica positivismo-historicismo en Sociales]

Aparece entonces la inquietud sobre el método científico. Debe haber una manera de hacer ciencia “correctamente” y el resto debería descartarse (si pretende ser científico). Así las cosas había que buscar un fundamento para el conocimiento científico, y el conocimiento en general para luego dar los lineamientos de cómo debe ser el método para garantizar los resultados obtenidos.

En este punto hubo dos corrientes opuestas que intentaron dar esos fundamentos. Los racionalistas propusieron que partiendo de verdades indudables (como en el método demostrativo anterior, pero advertidos de la posibilidad de error que los antiguos no detectaban en sus verdades autoevidentes) el conocimiento tendría bases firmes como para poder seguir adelante mediante razonamientos. En esta línea se encontraban principalmente Descartes y Leibniz.

Los empiristas, en cambio, sostenían que todo conocimiento proviene, en última instancia, de la experiencia. Y entonces la experiencia será el juez último de toda disquisición teórica. Notemos cómo esta corriente ha influenciado en la formación de los científicos hasta la actualidad. Los principales defensores de esta otra corriente fueron Hume y Locke.

Notemos que este cambio sustancial en la manera de entender la práctica científica fue acompañado de un cambio radical en la teoría cosmológica. De un geocentrismo en el que la Tierra estaba en el centro del universo y todo giraba alrededor de ella en esferas concéntricas, se pasó a sostener una cosmología newtoniana en la que la Tierra es un planeta más en el sistema solar y el sol es una estrella como tantas otras en el universo infinito

[***link a Big Bang para avisar que hoy no se cree que sea infinito].

El geocentrismo era acompañado del plenismo que habíamos heredado de Aristóteles [***link Aristóteles en archivo anterior] por aquello de que si las esferas exteriores "arrastran" a las esferas interiores debe haber un éter que llena todo el universo y a través del cual se transmite ese arrastre. Pero para Newton la materia estaba constituida por átomos, últimos constituyentes, que viajaban eternamente en un espacio vacío mientras que no chocaran contra otros átomos. Un universo finito y pleno (acotado y sin vacío) fue reemplazado por otro infinito y mayormente vacío cuya materia era atómica. [***link posible a cambio de paradigma]

En la física aristotélica el movimiento de una carreta se debía a que los bueyes tiraban de ella, y, cuando los bueyes dejaban de tirar de ella, la carreta, "naturalmente" se detenía.

[***León, hacer una simulación aristotélica y una newtoniana con la carreta]

No era necesario explicar por qué se detiene la carreta, era obvio para los antiguos que “la carreta se detiene porque ya no tiene quien tire de ella.” Lo que había que explicar era por qué seguía andando ya que el movmiento de la carreta se entendia como un movimiento forzado y no natural. La carreta “naturalmente” no se mueve. Es decir que este tipo de movimiento necesitaba un agente para ser provocado y por lo tanto exigía dar una explicación del estilo “la carreta se mueve porque los bueyes tiran de ella,” porque de otro modo, su estado natural sería mantenerse en reposo (todo según la cosmología antigua).

Otros movimientos en cambio, los movimientos naturales, no necesitaban de un agente para producirse y entonces no había que explicarlos. Estos movimientos eran la caída de los cuerpos pesados hacia el centro del universo, es decir la Tierra, o la fuga desde el centro como en el caso del fuego, o los movimientos circulares alrededor del centro como por ejemplo los movimientos de los planetas.

[***León, unos movimientos naturales en simulación pueden ayudar: fuego subiendo, piedras cayendo, planetas aristotélicos en círculos...]

En la física newtoniana en cambio, lo que necesita explicación es el cambio en el estado de movimiento. En vez de movimientos naturales que no necesitaban explicación, la inercia nos proveyó de una noción de qué movimientos no necesitan explicarse mediante la aparición de algún agente. Los cuerpos siguen andando por inercia, pero cambian su estado de velocidad si algún agente interfiere con ese movimiento. Así, si la carreta sigue andando no hay que explicar por qué, pero si se detiene, sí hay que hacerlo.

[***León, aquí las otras simulaciones newtonianas...]